El grupo Reganosa puede
multiplicar en los próximos meses la actividad de su planta regasificadora de
Mugardos, en el puerto de Ferrol (Galicia), gracias a su localización
estratégica, ya que cuenta con un lugar privilegiado para la descarga del gas
procedente sobre todo de Estados Unidos y Rusia, países que están incrementando
de forma espectacular sus exportaciones de gas.
De hecho, la planta de Reganosa
recibió en junio de 2018 el primer cargamento de gas natural licuado (GNL)
procedente de la terminal rusa de Yamal que llegaba a España. La carga del
buque Fedor Litke era de Gas Natural Fenosa, ahora Naturgy. Un año después, era
el buque belga Excalibur el que descargó el primer cargamento de GNL que
llegaba a nuestro país procedente de la planta de Corpus Christi, en Texas
(EE.UU.).
«La orientación atlántica de Ferrol
hace de la terminal de Reganosa el lugar idóneo para recibir el gas de EE.UU. y
Rusia», subraya el director general del grupo Reganosa, Emilio Bruquetas. La
compañía Cheniere, la primera productora de GNL de Norteamérica, apunta que
EE.UU. se convertirá el próximo año en el mayor proveedor mundial de esta
materia prima por lo que España, gracias a sus infraestructuras gasistas, será
uno de los principales receptores de gas. Asimismo, Rusia está incrementando
las exportaciones de GNL desde la península de Yamal, donde se enconde bajo el
hielo ártico la mayor reserva de gas de ese país.
El presidente de la Xunta, Alberto
Núñez Feijó, ha afirmado que «estoy convencido de que tenemos armas,
herramientas y bazas para convertir a Galicia en un centro logístico de
distribución del gas natural licuado que convierta a esta comunidad autónoma
en una pieza importante en el tablero mundial de la energía».
La planta de Reganosa recibe una
media de 20 metaneros al año, buques en los que el gas natural se
transporta en estado líquido tras ser enfriado a -160º en las plantas de
licuefacción a las que llega el gas en su estado natural desde los yacimientos.
Al descargarse en las plantas de regasificación, como la de Reganosa –en España
hay otras cinco en funcionamiento– el gas se devuelve a su estado natural y se
introduce en el sistema gasista o en los tanques de almacenamiento.
El gas se transporta licuado porque
así tiene un volumen 600 veces menor que en estado gaseoso, lo que permite abaratar su
traslado en barco a grandes distancias. Además, convertido en líquido, el gas
ni arde ni explota, de modo que se mejora notablemente la seguridad de la
navegación.
Accionistas
La descarga de gas no es el único
negocio de Reganosa, que el año pasado adoptó la estructura de grupo energético
para su expansión internacional y la prestación de servicios. La compañía
está participada en un 85% por Reganosa Holdco y en un 15% por la japonesa
Sojitz Corporation. Los accionistas de Reganosa Holdco son el grupo gallego
Tojeiro (59,64%), la Xunta de Galicia (28,60%) y el grupo energético estatal
argelino Sonatrach (11,76%).
El grupo tuvo un beneficio neto
de 12,5 millones de euros en el último ejercicio, con un Ebitda de 36,5
millones. Al cierre de 2018 contaba con unos activos de 205 millones de euros y
unos fondos propios de más de 137 millones.
Reganosa, presidida desde el
pasado verano por Carlos Collantes, un ejecutivo con amplia experiencia en
el sector energético, cuenta con casi 130 empleados, el doble que hace solo
cinco años. Un 30% de los mismos trabajan en distintos proyectos en el
extranjero.
Kuwait y Malta
Como por ejemplo en Kuwait, donde
esta empresa gallega participa en los trabajos de ingeniería de todas las
fases del proyecto de construcción de la mayor terminal de GNL del mundo en
Al-Zour. Cuando entre en funcionamiento en 2021, tendrá una capacidad de
almacenamiento de 1,8 millones de metros cúbicos, casi cinco veces superior a
la de la mayor planta española. Esta instalación estuvo a punto de ser
adjudicada a Técnicas Reunidas, pero finalmente la empresa estatal Kuwait
Integrated Petroleum Industries Company (Kipic) la adjudicó a un consorico
encabezado por la coreana Hyunday Engineering.
Reganosa desarrolla distintos
proyectos en otros catorce países, además de realizar la operación y
mantenimiento de la planta regasificadora de Delimara, en Malta. Esta
instalación es de las pocas en el mundo donde el gas se almacena en un buque
atracado, en vez de en los habituales tanques.
El director general del grupo,
Emilio Bruquetas, afirma que «seguimos buscando proyectos de inversión como
socios industriales, tanto fuera como dentro de España, donde miramos con
optimismo la transición energética en nuestra apuesta por el biometano y el
hidrógeno».
Fuente: ABC
