Las empresas del sector pueden presentar sus ofertas hasta el próximo día 15 de noviembre
La plataforma de contratación del Ayuntamiento de Fene ha publicado hace unos días el procedimiento mediante el que se seleccionará a la empresa gestora del Punto Limpio del Vilar do Colo tras casi nueve años de tentativas infructuosas para ponerlo en marcha. Finalmente serán Fene, Cabanas y Ares quien compartan el servicio y asuman proporcionalmente los costes, después de firmar en abril pasado el correspondiente acuerdo de colaboración intermunicipal.
En el documento se delegaba en el ayuntamiento fenés la tramitación de un contrato cuantificado en algo más de 207.000 euros, IVA incluido, para el conjunto de los próximos tres años. Las empresas del sector pueden presentar sus ofertas a la baja sobre ese precio hasta las 23:59 h del próximo 15 de noviembre, toda vez que, además de la gestión de las instalaciones y el tratamiento de los desechos, también se les exigirá incorporar personal con dificultades de inserción en el mercado laboral.
Los pliegos técnicos establecen las características del servicio que la adjudicataria deberá prestarle gratuitamente al vecindario de los tres ayuntamientos durante 25 horas a la semana, en horario de lunes a viernes de 16 a 20:00 h y los sábados de 9 a 14:00 h.
FUNCIONAMIENTO
Los desechos domésticos que se podrán llevar al Punto limpio, electrodomésticos viejos, escombros de pequeñas obras, pilas, aerosoles, etc. están recogidos en el reglamento de funcionamiento del centro, donde se señalan hasta 24 tipos de restos, además de las cantidades máximas anuales. Para algunos de ellos no habrá tope, como por ejemplo los frigorífcos, televisores y pequeños aparatos averiados, las pilas y baterías, las lámparas fundidas o los restos de podas, entre otros.
La empresa deberá atender a las personas usuarias, clasificar los materiales recogidos y encargarse luego de su correcto tratamiento trasladándolos a centros autorizados. También asumirá los correspondientes registros y el mantenimiento tanto de las instalaciones como de las condiciones laborales del personal que destine al servicio. En este sentido se indica que las contrataciones -por parte de la empresa, no de la Administración- deberán hacerse entre colectivos con dificultad para encontrar trabajo.