«Son muchas las fábricas de curtidos que hay en las 7 provincias de Galicia. Emplean de 13 a 14 mil cueros para suela y cerca de 4.000 para baquetas; se fabrican de 2 a 3 mil docenas de cordobanes, 50 de badanillas y 110 de baldesas. En este Reino se ha disminuido la entrada del curtido extranjero. Hay abundancia de cueros, así por el mucho ganado del país como por los que vienen de América. Tiene muchas proporciones para fomentar estas fábricas. Pero llega a escesear la corteza de robles, que es indispensable para las suelas, por causa de la gran corta de árboles que se hacen para la construcción de bajeles»² .
En fin, a continuación, y siguiendo un orden cronológico, damos referencia a las 14 tenerías erigidas desde 1770 a 1814 en ambas márgenes de la ría ferrolana. Cuya ubicación geográfica fue como sigue: 5 en Neda, 3 en Narón, 2 en Barallobre y Maniños, y una en Perlío y Serantes. En cuanto a los que fueron sus promotores, conviene señalar el predominio de los de estirpe no autóctona: catalanes, franceses, riojanos, castellanos y asturianos.
1. MANIÑOS (Soutovello):
Los negociantes catalanes Miguel Daubanch y Juan Pablo Genovés- avecindados desde los años 60 en Ferrol y A Coruña, respectivamenteⁱ² - tienen en su haber empresarial el indiscutible mérito de haber sido los pioneros de erigir, en 1770, una industria de curtición en el ámbito ferrolano. Y a cuyo ejemplo- declaró en 1803 el hijo de Genovés- «se establecieron posteriormente en aquella ría otras diez fábricas de igual clase»ⁱ³ .
En 1777 incorporase a la firma mercantil M. Daubanch y Cía. un tercer socio el también catalán Tomas Cucurella, en calidad de experto en curtición, y por el tiempo de un sexenio.
He aquí algunas condiciones estipuladas:
- Cucurella, interesado en la tercera parte del negocio, se encarga de dirigir la factoría, y se compromete a no trabajar en otra empresa sin el consentimiento de sus consocios.
- Se determina que los cueros en seco, antes de introducirse en el calero, se han de señalar con «una marca de fierro con las letras M.A.», indicativas de cualquier manufactura elaborada sin dicha contraseña «será sospechosa de falta de integridad y crédito».
- Daubanch y Genovés, por su parte, llevarán «la intervención y razón de los efectos que se compren, de las ventas, pago de jornales, alquileres de la casa y más concernientes a dicha fábrica»ⁱ⁴.
Sobre la tenería instalada en Soutovello informará escuetamente el administrador de Rentas Provinciales en 1785 a la Junta de Comercio lo que sigue:
«Empléanse en ella un maestro y siete oficiales. Curte al año mil corregeles a la irlandesa, 1.200 suelas del país, 400 baquetas, 300 becerrillos, 80 badanas y 50 cabretillos. Y promete por su situación ser utilísimo establecimiento»ⁱ⁵.
Durante el primer decenio del nuevo siglo discurrió esta fábrica por un prolongado status de crisis. Lo que determinó que en 1811 fuese puesta a la venta en pública subasta.
Y fue adquirida por el empresario asturiano Ramón Casariego Villaamil, afincado en A Coruña, casado con Mª del Padró Genovés, hija del que fue consocio de Daubanchⁱ⁶
Tras conseguir el nuevo dueño de la fábrica de un vecino de Maniños le aforase dos casas terrenas, un rancho y varios prados contiguos a aquélla, vemos que logró poco después asociarse por el término de seis años con los comerciantes de Santiago S. Moreno Ibáñez y L. Fernández Bobadilla. Como fondos de esta sociedad aportó Casariego el edificio y las existencias de la fábrica, más 50.000 reales en efectivo; y lo hicieron con 180.000 reales cada uno de los socios compostelanos. Citemos estas capitulaciones:
- La dirección técnica y el manejo económico de la curtición correrá a cargo del negociante coruñés, siendo facultado para «poner un interventor a su satisfacción» con el correspondiente estipendio.
- Al objeto de evitar posibles débitos superiores a 30.000 reales, Casariego se compromete a vender al fiado la manufactura elaborada lo menos posible. Si a la extinción de la compañía se incrementara considerablemente la referida cantidad, Casariego abonará lo que exceda, pues sólo serán los 30.000 reales partibles entre los tres socios.
- Al término de la compañía recuperará el empresario coruñés la fábrica, (cuyo valor fue tasado en 129.180 reales). En cuanto a las ganancias se repartirán en dos mitades: una para a Casariego Villaamil, y la otra a repartir entre Moreno Ibáñez y Fernández Bobadilla.ⁱ⁷
En 1815 deciden los obligacionistas compostelanos abandonar la sociedad. El balance económico se efectúa con plena satisfacción de aquéllos; quienes expresaron que «por ningún motivo les quedaba cosa alguna que reclamar»ⁱ⁸.
Adviértase entonces que las disponibilidades capitalicias de Casariego Villaamil, en orden a hacer florecer la factoría, no debían de ser muy boyantes. Tal se infiere de la petición formulada al Intendente General de Galicia, en súplica de que le fuese franqueada de los fondos del Real Consulado de Comercio de A Coruña, y por vía de préstamo, la cantidad de 20.000 pesos fuertesⁱ⁹. Mas dicha corporación no accede a esta petición. Y justificó la negativa ante el Supremo Consejo de Hacienda en estos términos:
«Los fondos consulares se hallan en el día exhaustos, pudiendo alcanzar con dificultad para atender a las precisas cargas del Cuerpo. Que dicha fábrica se estableció hace más de 30 años, y que los curtidos que se trabajaban ascendían en 1786 a 3.000 piezas.
Que en el día sólo sobre aquella ría se hallan otras diez tenerías establecidas posteriormente. Esta clase de fábricas muy útiles, como todas, para el fomento de la población e industria nacional, se han multiplicado con bastante rapidez en Galicia. Sin otro estímulo, ni adelantamiento de caudales por parte de las corporaciones públicas, que los de las utilidades que resultan de su establecimiento»²⁰.
La última referencia acerca de esta fábrica concierne a la obligación hipotecaria contraida en 1815 por Casariego y su esposa, a efectos de avalar un préstamo de 285.000 reales que les hizo el negociante J. de Villegas²ⁱ.
6. BARALLOBRE (A Ribeira):
Al negociante catalán Bartolomé Tali se debe la fundación del primer obrador de pieles en esta localidad de la margen sureña de la ría y municipio de Fene. Se erigió a finales de los 80, «en el sitio nombrado de Ribeira a orillas de la mar».
A principios del nuevo siglo empezó a declinar el rendimiento de esta industria. Se advierte más de una vez cómo viose precisado el empresario de requerir crecidos préstamos de fondos. En 1805, por ejemplo, hubo de suscribir escritura de obligación en orden a entregar al comerciante ferrolano J. Fontanes de Lema la cantidad de 60.031 reales, importe de la compra de 900 cueros en seco³. Virtualmente en crisis dicha factoría al comienzo de la Guerra de Independencia, Tali consiguió ahora formar sociedad con el hacendado Ramón Aguilar Colomer, percibiendo sólo la cuarta parte de las ganancias. Apenas duró un trienio esta compañía pues fue disuelta en 1812; cuantificándose las utilidades obtenidas en 41.400 reales, y correspondiendo al industrial catalán sólo 12.850 reales.
Concierne a 1831 la última referencia sobre esta tenería. Fue entonces cuando Aguilar Colomer ajustará, por el tiempo de tres años nueva escritura de sociedad con el técnico curtidor J.A Cristoalena³⁹ .
7. MANIÑOS (A Ribeira):
A pocos años de haber emigrado a Galicia, el negociante catalán Tomás Cucurella logró construir una fábrica de curtidos en la parroquia de San Salvador de Maniños. Fue ubicada en el lugar conocido por A Ribeira, sobre un terreno a la orilla del mar y contiguo al camino real que conducía a la villa de Pontedeume.
Disponemos de escasa información acerca de esta factoría. Sólo algunos protocolos notariales nos testimonian que se comercializaban sus manufacturas incluso en poblaciones tan alejadas de Ferrol como Monforte ó Astorga, entre otras. Y en otro texto coetáneo (este de la Junta de Comercio) expresaba como discurría en 1805 esta fábrica por «un estado floreciente, siendo en el día una de las de mayor estimación de Galicia»40
8. BARALLOBRE (As Chancas):
La segunda tenería erigida en esta población ha sido obra de la sociedad mercantil constituída, con la duración de un sexenio, por el hacendado gallego José González y el técnico catalán Felipe Casacuberta Clarós, natural de Lella (Mataró). Ambos promotores aportaron sendos capitales de 20.000 y 6.000 reales, respectivamente.
Ya cumplida la vigencia de esta compañía en 1795, y habiendo fallecido poco antes González, observase que su viuda (Mª Juana Pillado de Lago) expresaba al manufacturero catalán su deseo de prorrogar el anterior convenio durante otro sexenio. Y tal se hizo, contribuyendo ahora ambos con 30.000 y 10.000 reales. De la nueva sociedad hacemos mención de estas bases:
- En calidad de ser «maestro inteligente en el arte de curtir», Casacuberta gobernará nuevamente la fábrica, por cuyo cometido cobrará un sueldo de 12 reales diarios.
- Oblígase dicho maestro a desplazarse a Ferrol y a A Coruña (así como a «las ferias del contorno y a otras partes») al objeto de provistarse de «cueros, cáscara, cal, grasa de sardina» y otras materias indispensables.
- Ambos socios no podrán apartarse del convenio durante su vigencia; a no ser que acaezca su fallecimiento o una notoria imposibilidad física⁴ⁱ .
Esta industria, como casi todas, vióse luego seriamente afectada por la depresión económica generada a consecuencia de las primeras guerras napoleónicas⁴² .
10. PERLÍO:
En la década de los años 80 emigró de Cataluña a Galicia el negociante Felipe Casacuberta, para avecindarse finalmente en Perlío (municipio de Fene), en cuyo puerto plantificó una industria de curtición a comienzos del siglo XIX.
Sobre esta factoría encontramos la primera noticia en una querella judicial presentada por Casacuberta ante la Real Audiencia de Galicia. En el expediente de la misma insértase un listado de hasta 84 personas, a las cuales el demandante les exigía el abono del importe de los curtidos que habían adquirido en su fábrica al fiado y que permanecían impagados desde años⁴⁴. La otra referencia disponible concierne a 1820. Se trata de un anuncio de prensa, en el cual el empresario notifica sobre el arriendo de su fábrica, expresando que estaba capacitada para «manufacturar a un tiempo 10 operarios más de mil cueros»⁴⁵.
1795.- Escritura de sociedad mercantil suscrita por Mª Pillado de Lago y F. Casacuberta relativa a la fábrica a instalar en Barallobre Archivo Colegio Notarial. A Coruña (A.C.N., leg. 1.735).
12 A.C.N., Protocolos, leg. 5.639, fols. 160-161.
A.H.N., Consejos, leg. 34.971, exp. 83.
13 B.C.C., Actas Consulado, fol. 75, vol. III.
14 A.C.N., Prot. (Ferrol), legs. 1.404 y 1.409, fols. 125 y 59.
15 A.G.S., Rentas (Aduanas), leg. 503, 7 mayo 1785.
16 En un texto notarial de 1807 expone Casariego que sus ascendientes fueron «tenidos y comúnmente reputados como nobles hijosdalgos de sangre» (A.C.N., Prot., leg. 8.091, fol. 68).
17 A.C.N., Prot., legs. 8.325 (A Coruña) y 1.847 (Ferrol), 117 y 46.
18 A.C.N., Ibid., leg. 7.776, fol. 147.
19 A.G.S., C.S.Hacienda, lib. 206, fols. 29 y 69.
20 B.C.C., Actas Consulado, fol. 237, vol.III
21 A.R.G., Hipotecas (Pontedeume), lib. 1.725, fols. 18-19.
Anuario Brigantino 1998, nº 21
38 A.C.N., Ibid. (Ferrol), legs. 1.845, fols. 143 y 325, y 1.847, fol. 493.
Ibid. (Pontedeume), leg. 1.239, fol. 165.
39 A.C.N., Ibid. (Ferrol)., leg. 1.896, fol. 110.
40 A.C.N., Prot. (Ferrol), legs. 1.535 (2), 1.727 (60) y 1.728 (18).
41 A.C.N., Ibid., leg. 1.737, fols. 3-6.
42 En 1805, por ejemplo, Pillado de Lago hubo de suscribir obligación hipotecaria a efectos de avalar un débito de 17.790 reales, importe de la compra a un comerciante ferrolano de 287 cueros en seco.
44 A.R.G., Escribanías, leg. 6.990, exp. 12.
45 Diario patriótico Constitucional, núm. 80.
SIGLAS ARCHIVÍSTICAS
A.C.N. = Archivo Colegio Notarial. A Coruña.
A.G.S. = Archivo General Simancas. Valladolid
A.H.N.= Archivo Histórico Nacional. Madrid.
A.M.C.= Archivo Municipal. A Coruña.
A.M.F.= Archivo Municipal. Ferrol.
B.C.C. = Biblioteca Consulado. A Coruña.
B.M.H. = Biblioteca Ministerio de Hacienda. Madrid.
Fuentes:
Anuario Brigantino 1998, nº 21
Entre 1770 y 1814 se establecen 14 fábricas de curtidos en la comarca ferrolana ANTONIO MEIJIDE PARDO


